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16.10.2002
España tiene algo más que sol, playas, paellas y corridas
de toros. Buenas empresas. Una de ellas es Telefónica. La firma
es una de las más interesantes del sector de las telecomunicaciones
en el firmamento europeo. Pero como toda buena madre, la firma tiene algunas
de sus hijas que le traen serios dolores de cabeza.
Es el área de medios, sobre la cuál César Alierta,
capo del conglomerado mediterraneo, a puesto toda su atención.
Su filial Admira le provocó durante el primer trimestre del año,
unas pérdidas de 134 millones de euros. Y ello no causa gracia
entre los managers de la empresa. Tampoco entre los grandes inversores
del viejo continente, siempre acostumbrados a ganar plata apostando a
las firmas mas redituables.
Bajo el ala de Admira se encuentran entre otras muchas, la empresa holandesa
productora de programas televisivos Endemol, sus participaciones en diversas
radios y televisiones europeas asi como en diversos multimedios de Latinoamerica.
Uno de los motivos para la mala perfomance en Admira es la flojedad en
el rubro de publicidad, que actualmente padece todo el sector de medios.
Para darle nuevos bríos y empuje a la marcha de los negocios en
dicho segmento de mercado, Alierta quiere llevar a cabo una reestructuración
general en el área. Aquellos negocios que arrojen pérdidas,
tienen dos alternativas: o retornan las ganancias o se vende sin contemplaciones.
Ya existen firmas, entre ellas algunos de sus propios competidores, interesadas
en comprar determinadas partes de Admira. La empresa RTL, poderoso conglomerado
luxemburgues de medios, le quiere hincar el diente al resto de sus participaciones
en Antena 3, la segunda más grande televisión española
privada.
Con la marcha de los negocios en el conglomerado Telefónica, Alierta
no se tendrá que hacer mayores problemas. Si bien la crisis que
padece Argentina influyó negativamente en los balances del primer
trimestre, los mismos no fueron tan negativos como lo estimaban algunos
expertos del sector de las telecomunicaciones.
Las ganancias fueron de 121 millones de euros. Un resultado que más
de una firma competidora mira con envidia. La facturación se mantuvo
estable orillando los 7.400 millones de euros. Durante los primeros seis
meses del año Telefónica tuvo unas pérdidas de 5.570
millones de euros, lo que sobre todo se debió a gastos extraordinarios.
Para algunos expertos lo que tambien diferencia a Telefónica de
otros conglomerados telefónicos, es su relativo bajo endeudamiento.
Mientras el coloso aleman Deutsche Telekom está sofocado por una
montaña de deudas que alcanzan los 67.000 millones de euros, la
empresa española, con solo 29.000 millones, puede digerir tranquilamente
sus compromisos.
Lo que aporta alegria (y euros) a sus dirigentes, es la marcha de los
negocios en Telefónica Móviles. Durante el primer trimestre
las ganancias crecieron un 85 % hasta los 287 millones de euros. La facturación
creció un 17 % hasta los 2.300 millones de euros. Los managers
de la firma cuentan con buenos resultados de la filial tambien en el futuro.
El incremento en su cartera de clientes (en un 16 % hasta los más
de 18 millones en España y en un 20 % hasta los 12,5 millones en
Latinoamerica, más de 33 millones en total) asi lo pone de relieve.
Los analistas de Dresdner Kleinwort Wasserstein en un estudio publicado
recientemente, se mostraron optimistas y le subieron la calificación
a los títulos de Telefónica de Hold a Buy otorgandoles un
precio meta de 11 euros. Cotización actual: 8 euros.
Los expertos del J.P.Morgan y de Lehman Brothers son más escépticos
(sobre todo debido a la dificil situación en Latinoamerica), y
le bajaron el rating de Buy a Market Perform. Aquel que por temor a las
pérdidas, hoy dia y a éste nivel, evite invertir algunos
dolares/euros en el sector de las telecomunicaciones, a largo plazo lo
lamentará. Sobre todo si no apostó algún dinero a
los papeles de Telefónica. Para la especulación a corto
plazo: Stop en los 7 dolares.
A. Barney
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